La espera

 

Espero.

Espero mientras otros

resuelven  pertinazmente

mis conflictos.

 

Me conminan a la espera

y me convierto en un fútil pelele

que sólo sabe cruzarse de brazos

al tiempo que sus pensamientos

siguen senderos de oscuridad y miedo.

 

Desmedro poco a poco,

aceptando la posibilidad

de que el no gane al sí.

De que la incertidumbre gane

a la promesa del albor futuro.

 

Incluso si gana el sí,

terminará imponiéndose

de nuevo la espera

en un callejón distinto,

bajo un cielo diferente,

disfrazada de ilusiones renovadas.

 

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Salvador Dalí, Muchacha en la ventana (detalle), 1925.

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