La cura

 

Iba gacho, como siempre.

Sumido en sus tristezas,

eligiendo un nuevo bar

en el que ahogarlas.

Alzó la vista,

se encontró sus ojos.

No volvió a ser el mismo.

 

Guido Reni Magdalena penitente.jpg
Guido Reni, Magdalena penitente (detalle), 1635.

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